Joyería y literatura

Esta pasión por el diseño tuvo una larga espera dentro de mi alma… uno es hijo de su época…me decidí por una carrera de ciencias sociales, porque la amenaza nuclear y el recrudecimiento de la guerra en el país durante las décadas de los ochenta y noventa me hacía sentir que debía tratar de entender esta sociedad que se mataba y mataba mis sueños. Yo quería entender por qué eso era posible y seguí estudiando desarrollo cultural y trabajando en investigación social y en políticas públicas.

Pero eso lo entendí, muchos años después, cuando tuve que empezar a construir mi proyecto de empresa y de marca y empezar a explicar por qué había estudiado paralelamente cerámica, platería, joyería y gestión de diseño.

Esa motivación por la expresión de mis pensamientos y emociones a través de objetos se fue despertando con los años. Primero intenté con la cerámica  y luego con la platería. En todos los casos terminé haciendo piezas que se usan sobre el cuerpo para manifestar emociones y pensamientos.

En un curso de diseño de joyas conocí a Nuria Carulla y gracias a su generosidad de maestra empecé a buscar lo que ella llama mi ADN de Joyera.Lo estoy encontrando en la literatura, en el placer de compartir con otros la admiración por un escritor y sus obras, en la fascinación de conversar sobre las imágenes literarias que cada persona se imagina diferentes habiendo leído lo mismo, en ese orgullo de ser paisana de un nobel de literatura que cambió la percepción de Colombia y de América Latina en el mundo y en esa forma gráfica que constituyen las tipografías como lenguaje codificado, tan bellas para mí como una piedra preciosa.