Hoy he leído esta noticia sobre la azolla, planta invasora que amenaza el río Tajo en medio de un parque natural español. El escenario de esta pandemia debe ayudarnos a tomar medidas para impedir que el medio ambiente se deteriore al punto de volverse caldo de cultivo para situaciones tan indeseables como las cuarentenas, hoy producidas por un virus.

En España el problema es con la azolla y aquí con el buchón de agua. Tanto en Colombia como en todo el mundo, el problema con las plantas invasoras de hábitats acuáticos son los residuos de las ciudades y sus fábricas, es decir somos nosotros los que producimos los hábitats desequilibrados, perfectos para que proliferen esas plantas, pero en nuestras manos está también la solución a este problema.

Mi pieza Ciudad Buchón exhibida en la galería ArtBo en 2018 nos seguirá recordando que tenemos la posibilidad de sanar nuestro hábitat con medidas de autocontrol a nuestra forma desmesurada de crecer y consumir todo. ¿Podremos ser ciudades que no se coman a sí mismas?