Colección La literatura se lleva puesta

La literatura se lleva puesta es una declaración con la cual celebro nuestra identidad colombiana representada en Cien años de soledad.

Muchas de mis piezas se inspiran en las fantásticas imágenes que me evoca su lectura.

Cada pieza está diseñada como un pretexto para conversar.

Quienes admiramos esta novela, y la hemos leído cien veces o una, podemos decir que la llevamos en el corazón. De ahí la idea de celebrar con una serie de broches sus 50 años.

Siete broches, para siete generaciones, es una serie que tiene el propósito de presentar un lenguaje constituido por letras con las que escribo y cuento mi encuentro con esta historia.

Para realizar esta serie he desarrollado un alfabeto a partir de mi caligrafía y he tomado la letra B como inicial de los Buendía, que sirve de insignia, para representar el nacimiento, crecimiento, desarrollo, declive y fin de esta familia, a partir de movimientos y repeticiones que representan las particularidades de cada generación.

Broche primera generación Buendía
La familia inicia con la unión de dos familiares José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán. Por eso el broche utiliza la insignia que se abre y cuenta la historia dentro de sí misma.
Broche segunda generación Buendía
La pareja que inicia la familia tiene 3 hijos y una hija adoptada. Es la época del crecimiento de Macondo y la riqueza de la familia. Está representada por la insignia de la familia que se repite cuatro veces en forma de flor. Representa el florecimiento de la familia que se derrama hacia todo el pueblo.
Broche tercera generación Buendía
En la tercera generación hay dos herederos Buendía y 17 hijos no reconocidos resultado de las vivencias de guerra del Coronel Aureliano Buendía. La insignia de los herederos está atravesada por una línea que representa la existencia de los 17 Aurelianos que se entrelaza con la historia de los personajes sin dar continuidad a la familia.
Broche cuarta generación Buendía
En esta generación hay un par de gemelos que se confunden entre sí y parecen ser el uno la sombra del otro. También nace Remedios la bella pero asciende virgen al cielo en cuerpo y alma. Por ello esta generación se representa con una insignia que como los gemelos se repite como su igual y su opuesto.
Broche quinta generación Buendía
La familia, como el pueblo, ha vivido una larga guerra y la nueva generación crece entre odios y sinsentidos. Los tres hijos de esta generación son representados por la insignia familiar que parece opulenta pero se repite en declive.
Broche sexta generación Buendía
Sólo un Buendía nace en esta generación como resultado de una historia que se llena de mariposas pero que termina pronto y en desgracia. La insignia dorada y duplicada como alas que no se abren representa al hijo de Mauricio Babilonia y Meme Buendía. Este es el broche emblemático de la colección. El último de los Buendía que podía cambiar la historia de la familia o cumplir el destino revelado en los pergaminos.
Broche séptima generación Buendía.
Con este último miembro de la familia que nace y muere sin dejar descendencia se cierra la historia de los Buendía, del pueblo y de la novela. Se representa por un signo que empieza igual que la insignia familiar pero termina en un punto que se hunde con su historia.

Este recorrido, que nos adentra en el mundo de Cien años de Soledad, es una invitación a leer o releer la novela, pero sobre todo a conversar sobre ese mágico mundo, construido con maestría, como una joya preciosa. Es una invitación a conversar sobre lo que somos,  porque creo que en el país es el momento de la palabra.

Cada pieza fue elaborada en plata certificada de origen de mina, de ley 925, con técnicas clásicas de calado y armado, y acabados en oro y pátinas.